SRI, como coalición feminista, ha participado en todas las sesiones ordinarias del Consejo desde su creación. SRI trabaja en el Consejo de Derechos Humanos para aportar un enfoque feminista e interseccional sobre sexualidad y género, al tiempo que pone de relieve las voces del Sur Global. Lo hacemos mediante actividades de incidencia política con los Estados miembros, los mecanismos y las agencias de la ONU. En cada sesión, participamos en los debates, las discusiones y los paneles del Consejo mediante declaraciones, a menudo redactadas y presentadas en colaboración con activistas y otras organizaciones de la sociedad civil. También ofrecemos talleres y capacitaciones a organizaciones y activistas interesados en participar en el Consejo. Por último, contribuimos al desarrollo del conocimiento sobre los derechos sexuales mediante la organización de eventos y paneles, la realización de campañas y la creación y el intercambio de recursos de conocimiento. 

En el CDH, nosotros:

  • Apoyamos el poder individual y colectivo de las defensoras y defensores de los derechos sexuales y de la salud sexual y reproductiva, en particular del Sur Global, para (re)reivindicar este espacio en pro de la rendición de cuentas y la justicia
  • Colaboramos con los Estados para reforzar el apoyo, el liderazgo y el compromiso positivo en materia de salud y de derechos sexuales y reproductivos. 
  • Colaboramos con diversas partes interesadas (Estados, agencias de la ONU, organizaciones de la sociedad civil y activistas) en el Consejo para integrar mejor un enfoque interseccional, descolonial y de justicia económica en la salud y los derechos sexuales y reproductivos.

Este trabajo se cruza con los Procedimientos Especiales cuando se informa al Consejo y al Examen Periódico Universal. 


 

Nuestro trabajo en el CDH

Contenido reciente
La 60° sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU se desarrolló del 8 de septiembre al 8 de octubre de 2025. La crisis de liquidez que afecta a las Naciones Unidas, y que tiene un impacto decisivo sobre el funcionamiento del Consejo, nuevamente constituyó una carga adicional y significativa para las organizaciones de sociedad civil.
Aunque el informe aborda la interseccionalidad, lamentamos que omite mencionar a las trabajadoras sexuales, quienes son sistemáticamente excluidas del sistema de protección social debido a la criminalización, el estigma y la falta de reconocimiento legal de su trabajo. Esta exclusión resulta en una falta total de acceso a pensiones, seguro médico o apoyo económico, una situación que se siente con mayor intensidad en la vejez.
Valoramos especialmente la referencia al impacto de los tóxicos sobre la salud de las mujeres, las adolescentes y las niñas. La exposición a tóxicos no se limita a las condiciones laborales sino también a componentes de los alimentos y los plásticos, a la degradación ambiental y a la fumigación con agrotóxicos. El impacto de los tóxicos sobre la salud reproductiva de las mujeres es una cuestión de justicia reproductiva, e incluyen el aumento de las tareas de cuidado, que ya recaen desproporcionadamente sobre las mujeres.
Sin embargo, lamentamos que el informe omita temas clave como la falta de reconocimiento legal de las familias LGBTIQ+ y la consecuente vulneración de su derecho al cuidado, recientemente reconocido como derecho autónomo por la Corte Interamericana, afectando tanto a personas adultas como a sus hijes.

 


 

Nuestras últimas declaraciones

Contenido reciente
Aunque el informe aborda la interseccionalidad, lamentamos que omite mencionar a las trabajadoras sexuales, quienes son sistemáticamente excluidas del sistema de protección social debido a la criminalización, el estigma y la falta de reconocimiento legal de su trabajo. Esta exclusión resulta en una falta total de acceso a pensiones, seguro médico o apoyo económico, una situación que se siente con mayor intensidad en la vejez.
Valoramos especialmente la referencia al impacto de los tóxicos sobre la salud de las mujeres, las adolescentes y las niñas. La exposición a tóxicos no se limita a las condiciones laborales sino también a componentes de los alimentos y los plásticos, a la degradación ambiental y a la fumigación con agrotóxicos. El impacto de los tóxicos sobre la salud reproductiva de las mujeres es una cuestión de justicia reproductiva, e incluyen el aumento de las tareas de cuidado, que ya recaen desproporcionadamente sobre las mujeres.
Sin embargo, lamentamos que el informe omita temas clave como la falta de reconocimiento legal de las familias LGBTIQ+ y la consecuente vulneración de su derecho al cuidado, recientemente reconocido como derecho autónomo por la Corte Interamericana, afectando tanto a personas adultas como a sus hijes.
Vemos con alta preocupación que el Estado, no reconociendo estas restricciones, no haya aceptado la recomendación 122.274 alegando que no existe ninguna disposición legal que discrimine a personas transgénero; Asimismo, la falta de aceptación de las recomendaciones en torno al matrimonio civil de personas LGBTIQ+ sin un sustento jurídico válido, desconociendo el bloque de constitucionalidad.

 

UN Advocacy tool

Esta herramienta es un proyecto colaborativo de Fòs Feminista y la Iniciativa por los Derechos Sexuales. Su objetivo es facilitar a los defensores y delegados el acceso a resoluciones intergubernamentales de la ONU, orientaciones de expertos e información técnica, con el fin de promover la salud y los derechos sexuales y reproductivos a nivel mundial y exigir a los gobiernos que rindan cuentas de sus obligaciones y compromisos internacionales.

Esta herramienta incluye dos secciones:

Una base de datos con función de búsqueda de documentos intergubernamentales adoptados y de orientación de expertos relacionados con la salud y los derechos sexuales y reproductivos,

Una lista seleccionada de términos clave sobre salud y derechos sexuales y reproductivos con ejemplos seleccionados de lenguaje acordado y orientación adicional, definiciones y recursos.

Consulte el UN Advocacy tool


 

¿Qué es el Consejo de Derechos Humanos?

El Consejo de Derechos Humanos, un mecanismo intergubernamental integrado por 47 Estados miembros de las Naciones Unidas, fue creado por la Asamblea General en 2006 con el fin de reforzar la promoción y la protección de los derechos humanos en todo el mundo, abordar las violaciones de los derechos humanos y formular recomendaciones. El Consejo de Derechos Humanos puede debatir tanto cuestiones temáticas como específicas de cada país. El Consejo de Derechos Humanos celebra tres períodos de sesiones ordinarios al año, además de períodos de sesiones extraordinarios para situaciones de urgencia. 

La Asamblea General de las Naciones Unidas elige a 47 Estados Miembros de la ONU para formar parte del Consejo de Derechos Humanos durante un mandato de tres años. Los 193 Estados Miembros de la ONU pueden participar en los trabajos del Consejo de Derechos Humanos; sin embargo, solo los 47 miembros tienen derecho a votar sobre las medidas que se adopten.

El Consejo de Derechos Humanos tiene el mandato de:

  • Involucrar a los gobiernos, la sociedad civil y los expertos para debatir, discutir y adoptar resoluciones sobre cuestiones de derechos humanos temáticas y específicas de cada país.
  • Designar procedimientos especiales para analizar e informar sobre los derechos humanos relacionados con temas particulares y en países específicos.
  • Evaluar el historial de derechos humanos de los 193 Estados Miembros de la ONU a través del Examen Periódico Universal.
  • Examinar las denuncias de violaciones de derechos humanos.

El Consejo de Derechos Humanos se reúne tres veces al año en sesiones ordinarias en marzo, junio y septiembre en la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza.

Para obtener más información sobre el Consejo de Derechos Humanos, visite su sitio web o vea este video producido por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos.